La ampliación hacia el este de la Unión Europea
Resumen
Ante el colapso del socialismo, la Europa del Este experimentó una transformación sor-prendente. Durante los años 90, cuatro Estados consolidados desaparecieron del mapa del continente y nacieron –o resucitaron‒ otros catorce. En estos estados satélites, donde el socialismo entró de la mano con los tanques del Ejército Rojo, el lema del ¨regreso a Europa¨ se convirtió en denominador común de los clamores ciudadanos. El lamento por la pérdida de la identidad europea adquirió una relevancia especial en el Este con la aparición de una novedad en Occidente: una identidad institucio-nal ‒la Unión Europea‒ erigida en torno a unos valores ¨europeos¨ conscientemente aceptados ‒dere-chos individuales, obligaciones ciudadanas, libertad de movimiento‒ con los que los europeos orien-tales podían identificarse sin ningún problema.
Por su parte, la Comunidad Europea situó entre sus prioridades una futura ampliación hacia los Países de la Europa Central y Oriental (PECO). Comenzaba así la ofensiva sobre el este. El Consejo Europeo de Copenhague, celebrado en junio de 1993, acordó, en principio, y en una fecha por determinar, que los PECO se convertirían en miembros de la UE. Dicho Consejo estableció los llamados ¨principios de Copenhague¨, los cuales debían ser satisfechos por los países candidatos antes de la adhesión. Los países candidatos partían de una situación de extrema debilidad en los muy reducidos márgenes en los que se establece el proceso negociador, con escasa capacidad para defender sus intereses nacionales y sin fuerza económica ni política para desarrollar un proyecto alternativo de conexión al mercado comunitario. La adhesión a la UE no respondió en ningún caso a un esquema de construcción pactada de un espacio político, institucional y económico común, sino a un modelo de incorporación a un bloque ya constituido y de aceptación de unas reglas, normas e instituciones consolidadas.
Por su parte, la Comunidad Europea situó entre sus prioridades una futura ampliación hacia los Países de la Europa Central y Oriental (PECO). Comenzaba así la ofensiva sobre el este. El Consejo Europeo de Copenhague, celebrado en junio de 1993, acordó, en principio, y en una fecha por determinar, que los PECO se convertirían en miembros de la UE. Dicho Consejo estableció los llamados ¨principios de Copenhague¨, los cuales debían ser satisfechos por los países candidatos antes de la adhesión. Los países candidatos partían de una situación de extrema debilidad en los muy reducidos márgenes en los que se establece el proceso negociador, con escasa capacidad para defender sus intereses nacionales y sin fuerza económica ni política para desarrollar un proyecto alternativo de conexión al mercado comunitario. La adhesión a la UE no respondió en ningún caso a un esquema de construcción pactada de un espacio político, institucional y económico común, sino a un modelo de incorporación a un bloque ya constituido y de aceptación de unas reglas, normas e instituciones consolidadas.
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Revista Horizontes y Raíces
ISSN 2311-2034 RNPS 2663
© Facultad de Filosofía e Historia
Universidad de La Habana
La Habana, 2019