El obispo Trespalacios (1722-1799) y la fundación de la diócesis habanera

Pablo Velázquez Leiva

Resumen


El 28 de julio de 1786 se resolvía, después de los constantes esfuerzos de los obispos de Cuba, la división del obispado de Santiago de Cuba en dos mitras, de las cuales una se erigiría en La Habana. El modo en que fue concebida esta real disposición por el entonces obispo de Puerto Rico Felipe José de Trespalacios y Verdeja –desde 1789 obispo de La Habana– tuvo una profunda repercusión en la evolución histórico-cultural de la Isla, de modo general, y de la iglesia católica de un modo más estricto. Trespalacios había sido designado como ejecutor de esta división, y el hecho de haber sabido de antemano que sería beneficiado con la mitra habanera, lo convirtió en juez y parte, arreglando, de este modo, una división que, desde cualquier ángulo, favorecía a la diócesis que quedaría establecida en el occidente de la Isla. El papel que jugó el obispo en la división de la diócesis de Santiago de Cuba y en la erección de la habanera, marcará durante años el desarrollo de la Iglesia católica en Cuba, que conservará, en principio, esta estructura hasta la primera República. Estos fueron elementos que, andando el tiempo, incidieron abruptamente en el distanciamiento del infranqueable abismo económico, cultural, demográfico, social y político que separaban a las dos regiones principales de la Isla, Occidente y Oriente. Todas las contradicciones que rodearon la división del obispado de Cuba, vistas a fondo, son un fresco muy representativo de la sociedad colonial que se había forjado en Cuba hacia finales del siglo XVIII.

Texto completo:

PDF

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


__________________________________________________________________________________________

Revista Horizontes y Raíces

ISSN 2311-2034 RNPS 2663
© Facultad de Filosofía e Historia
Universidad de La Habana
La Habana, 2019